Enter your email address below and subscribe to our newsletter

Represión migratoria del ICE bajo Trump: récord de detenciones, muertes y abusos documentados

Share your love

La política migratoria de Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump ha vuelto a poner al centro de la agenda pública a uno de los organismos más controvertidos del aparato federal: el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). Desde su reactivación y expansión en 2025, el ICE ha alcanzado niveles de detención, deportación y mortalidad en custodia que lo sitúan en uno de los periodos más sangrientos y represivos de su historia reciente.

A diferencia de versiones más moderadas del pasado, hoy la agencia actúa con una lógica de enforcement indiscriminado, donde millones de personas migrantes —muchas sin antecedentes penales— son perseguidas, detenidas y deportadas en masa.

Récord de detenciones y expansión del aparato represivo

Durante 2025, bajo la segunda administración Trump, la población de detenidos por ICE se disparó a niveles históricos. En diciembre de ese año, el número de personas bajo custodia superaba los 68,000 —el mayor nivel registrado en la historia moderna del sistema migratorio estadounidense—, muy por encima de capacidades oficiales diseñadas para menos de 40,000 personas.

Además de un crecimiento récord en la infraestructura de detención —incluyendo más de 100 nuevos centros, muchos en instalaciones improvisadas como carpas en zonas remotas—, aumentó de forma alarmante el porcentaje de detenidos sin antecedentes penales: en 2025 casi la mitad de las personas en custodia no tenían historial criminal, lo que pone en entredicho la narrativa oficial de que las detenciones se enfocan en “lo peor de lo peor”.

Esta política ha reducido drásticamente las prioridades de detención, dando lugar a arrestos en lugares cotidianos —como oficinas de ICE, check-ins obligatorios y centros comunitarios— y dejando a comunidades enteras en estado de temor constante.

Un récord de muertes en custodia

Uno de los indicadores más estremecedores del endurecimiento migratorio han sido las muertes de personas bajo la custodia del ICE.

Según datos recopilados hasta septiembre de 2025, al menos 30 personas murieron en centros de detención del ICE durante ese año fiscal, el total más alto desde 2004, un récord que supera incluso las cifras combinadas de todo el periodo de la administración anterior.

Estos fallecimientos se produjeron en un contexto de centros de detención saturados, atención médica deficiente y condiciones críticas, según informes de organizaciones de derechos humanos y abogados migratorios.

En 2026 la tendencia violenta continuó. Varias muertes han ocurrido en instalaciones como el Camp East Montana, una enorme base de detención en Fort Bliss, Texas, donde al menos tres personas murieron en un corto periodo de tiempo. Una de ellas, Geraldo Lunas Campos, de 55 años, fue hallado muerto y su muerte fue calificada como homicidio por asfixia por la oficina del forense de El Paso, contrastando con la versión oficial que inicialmente la atribuyó a un intento de suicidio.

Además, diversas personas han fallecido por causas que la agencia no ha esclarecido públicamente, incluidas presuntas muertes por suicidio o por negligencia médica mientras estaban bajo custodia.

Operaciones que cruzan límites

Operaciones recientes desplegadas por ICE también han generado críticas por su uso excesivo de fuerza. Por ejemplo, en 2025, durante la denominada Operation Midway Blitz en el área de Chicago, agentes de inmigración dispararon y mataron a Silverio Villegas González, un hombre de 38 años que intentaba huir de un control de tráfico —el tercer tiroteo letal de este tipo registrado en la era de Trump—.

Otro incidente ampliamente cuestionado involucra la negación de peticiones humanitarias. En Texas, Maher Tarabishi, un hombre de 62 años que vivía legalmente en Estados Unidos desde 1994, fue detenido a pesar de ser el cuidador principal de su hijo enfermo. ICE le negó permiso para asistir al funeral de su hijo, lo que la familia y activistas consideran una cruel demostración de falta de humanidad en la implementación de la política migratoria.

Críticas de derechos humanos y respuesta social

Organizaciones como la ACLU y coaliciones por los derechos de los migrantes han denunciado condiciones inhumanas en centros de detención, con casos de maltrato físico, negligencia médica sistemática y abuso psicológico, particularmente en instalaciones nuevas construidas rápidamente bajo el mandato del ICE.

Los defensores de derechos humanos argumentan que la expansión descontrolada de los centros de detención, el elevado número de muertes en custodia y la escasa supervisión legal y sanitaria son indicativos de un sistema que trata a las personas migrantes como objetos de castigo, no como sujetos de derechos básicos.

Conclusión: más que cifras, vidas en riesgo

La represión migratoria del ICE en los últimos dos años bajo la administración Trump no es una política “técnica” o meramente administrativa. Está marcando un patrón de criminalización, encarcelamiento masivo y muerte en custodia que ha alcanzado niveles sin precedentes en varias décadas.

Estos hechos no solo reflejan una expansión draconiana de las operaciones migratorias, sino que también ponen en evidencia fallas profundas en el respeto de los derechos humanos dentro del sistema de inmigración estadounidense.

Share your love
Mateo Velez
Mateo Velez
Articles: 19

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Stay informed and not overwhelmed, subscribe now!